martes, 16 de abril de 2013

Atentado En Boston

Al menos tres personas han fallecido y otras 124 han resultado heridas tras dos explosiones en la línea de llegada de la maratón de Boston. Hubo una tercera detonación en la Biblioteca Presidencial John F. Kennedy, pero la policía cree que se debe a un fuego y no está relacionada con las otras dos.
Uno de los fallecidos es un niño de 8 años, según informó la cadena de televisión CNN.
Ocho hospitales reportan que al menos 124 personas reciben atención médica. De ellas, al menos 15 están en estado crítico. Los heridos presentan lesiones que van de cortes y moretones a amputaciones. Muchas víctimas sufrieron lesiones en la parte baja de las piernas y ruptura de tímpano.
Estas explosiones han traído a la memoria de los estadounidenses los atentados del 11 de setiembre que dejaron 3 mil muertos y unos 6 heridos.
Tres muertos y 124 heridos por explosiones en maratón de Boston. El jefe de policía de Boston, Ed Davis, confirmó que las dos detonaciones se produjeron a las 14.50 hora local a menos de 100 metros de distancia la una de la otra. Las detonaciones ocurrieron cuando miles de atletas recorrían los últimos metros de la carrera. Sobre las 16.30 horas en un primer momento la policía de la ciudad informó de una tercera detonación en la Biblioteca JFK, pero poco después se descartó que este incidente esté relacionado con las bombas en la maratón.
La primera explosión se produjo en la esquina de las calles Boylston y Exeter, cuando los corredores llevaban corriendo cuatro horas y nueve minutos. Casi a la vez, se produjo una detonación algo menor al otro lado de la calle que hizo estallar los escaparates de las tiendas y provocó una estampida entre los atletas que estaban a punto de concluir la carrera y entre quienes les veían llegar desde las tribunas junto a la línea final.
"Empezaron a trasladar a personas sin extremidades", dijo Tim Davey, de Richmond, Virginia. Davey agregó que él y su esposa, Lisa, trataron de evitar que sus hijos atestiguaran la sangrienta escena, pero "ellos vieron mucho".
Uno de los corredores, un policía estatal de Rhode Island, dijo que las explosiones causaron que decenas de personas perdieran extremidades.
Tras los estallidos, las autoridades entraron en la ruta para sacar a los heridos, mientras que los rezagados en la carrera de 42 kilómetros fueron redirigidos lejos de la zona.
"Hay muchas personas heridas", dijo un hombre, cuyo número 17528 le identificaba como el corredor Frank Deruyter, de Carolina del Norte. El hombre no estaba herido, pero trabajadores de la maratón llevaban a una mujer, que no parecía ser una corredora, con la pierna ensangrentada a un área médica mientras salía sangre de su pierna.
Hubo humo que se elevó desde el lugar de las explosiones, y se desplazó entre las banderas que flanquean la ruta de uno de los maratones más  prestigiosos del mundo.
Imágenes de video tomadas desde helicópteros mostraban manchas de sangre en el pavimento de la popular zona turística y comercial conocida como Back Bay.
La policía de Boston ha acordonado por precaución varios hoteles del centro de Boston al encontrar paquetes sospechosos que podrían esconder otros artefactos explosivos y miles de personas permanecen atrapadas en recintos de la zona a la espera de que las fuerzas de seguridad inspeccionen el lugar.
El aeropuerto de la ciudad también ha cerrado mientras continúa la investigación y la policía recomienda evitar las aglomeraciones "hasta que la situación esté controlada".
En el momento de las explosiones, los atletas de elite ya habían concluido la carrera. Pero cientos de corredores aficionados no habían terminado y muchos tampoco lo hicieron.
El de Boston es el maratón más antiguo de Estados Unidos y este año celebraba su 117ª edición.  Un funcionario de alto rango de inteligencia de Estados Unidos indicó que otros dos dispositivos explosivos fueron encontrados cerca de la meta del maratón.
Las autoridades no han hecho declaraciones sobre el motivo o quién habría perpetrado el ataque y el gobierno en Washington señaló que aún ningún grupo ha asumido la responsabilidad de las explosiones.
Aunque se desconoce el origen de las explosiones, las autoridades federales han desplegado por precaución unidades antiterroristas en torno a hoteles y lugares turísticos de ciudades como Washington y Nueva York.
 Sobre la posibilidad de que se trate de un atentado, el portavoz policial de Boston, ha declarado que "cada uno saque sus propias conclusiones".

"RESPONSABLES SERÁN JUZGADOS" 
El presidente  de EEUU, Barack Obama,  compareció horas después del suceso en Boston, desde la Casa Blanca , para asegurar "que se llegará al final de este asunto" y que los "responsables de este acto serán llevados a la justicia".
Obama no ofreció más detalles sobre lo ocurrido y evitó pronunciar la palabra atentado. "Todavía no sabemos quién ha hecho esto y por qué", declaró.
Lo que sí confirmó es que se ha aumentado las medidas de seguridad en todo el país. Para ello, dijo, se ha puesto en contacto con el director del FBI, Robert Mueller y la secretaria de seguridad nacional Janet Napolitano para que "movilicen recursos necesarios para investigar y responder.
"He informado a los líderes del Congreso de ambos partidos, y nos reafirmamos en días como éste que no hay republicanos ni demócratas, sino estadounidenses, unidos en nuestra preocupación por nuestros compatriotas", subrayó.
El jefe del Estado también ha hablado con el alcalde de Boston y con el gobernador de Massachusetts para ofrecerles la total colaboración de la Administración federal.

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